Víctor
Gerardo, un pequeño de tan solo 8 años de edad pero de un enorme
corazón, recibió en días pasados y en medio de una emotiva ceremonia, su
nombramiento como Suboficial Honorario de la Policía Federal de Caminos,
contando con la anuencia del Secretario de Seguridad Pública, Alejandro
Gertz Manero.
En un gran acto de civilidad, Víctor comenzó su sueño recibiendo de manos de la PFP en San Luis Potosí, un uniforme oficial a su medida junto con todos sus aditamentos propios de su categoría para presentarse en las instalaciones de la misma PFP y hacer una revisión general del área: la dirección, la radio cabina y el personal. Acto seguido la condecoración, una medalla con la estrella representativa de la PFC, su fornitura, su arma y los reconocimientos a la labor que habrá de desempeñar,.al final un recorrido por lascarreteras escoltado por las patrullas necesarias con torretas encendidas, esa era la orden.
No había una situación de emergencia, ni era un operativo antidelincuencia, era el recorrido de reconocimiento de Víctor Gerardo que como cualquier oficial federal de caminos realizara sobre la carpeta asfáltica.
Víctor, como millones de niños en el mundo, han tenido un sueño y el de él se realizó gracias a la gran disposición del Inspector de la PFP Ricardo González Fernández, del Cmdte. Roberto Gabriel Lemus y Olaf Rodríguez Fabila, así como del Subcomandante Raúl Hernández Carrillo en San Luis Potosí.
Hace
casi 5 años David Chimal Yam viajaba de regreso de un largo viaje a Portland
Maine, en donde 5 reconocidos cardiólogos nos habían dicho que no había nada
que hacer, necesitaría un transplante de corazón y pulmones y no lo
resistiría, sus papás resignados y el solo contento de haber viajado en
avión y conocido EUA aunque fuera sólo el hospital, empezó a aprender Inglés
y su sueño se convirtió en visitar Disney, lo vió en un folleto en la casa
en la que nos hospedaron, donde había información de una increíble fundación
que podía cumplir esa clase de deseos inalcanzables para una familia de
escasos recursos endeudada con cuentas de hospital y tratamientos costosos.
Casi 5 años después, Rosario nos llamó y se convirtió en realidad lo que ya había dado por imposible, nos mandaban al hotel Hyatt, en Mérida, en ADO para sacar sus visas, Ya en el Hotel empezó la fiesta y la celebración, una visita de Donald, un delicioso pastel de chocolate, tarjetas, regalos, y el interés de todos por cumplir su deseo, le costó trabajo entenderlo, ¿Porqué tanta atención? ¿Porqué tantos regalos?
El 19
de Octubre empezamos a creerlo, ya íbamos rumbo al aeropuerto, con camisetas
especiales nos recibió un jugador del América, su equipo favorito, regalos
pastel, y globos, a partir de ese momento todo fue un sueño, mucha gente,
que jamás habíamos visto le deseaba feliz viaje, y vaya que fue felíz todos
lo trataron como la persona más importante en el universo, el carrito del
aeropuerto estaba decorado como un dragón y la puerta G10 de salida como un
castillo. Los regalos eran tantos que íbamos cargando cada uno bolsas y más
bolsas y a David no se le borró una sonrisa de oreja a oreja desde ese
momento hasta que regresamos, todo fue un sueño
Conocimos a Marco de Puerto Vallarta y junto con Jan se convirtieron inmediatamente en los tres changos, con los mismos intereses y gustos, el parque que más les gustó fue Epcot por los juegos de video y el simulador espacial, además de la película en tercera dimensión y el vuelo en canastilla de Soaring.
Nos quedamos en Give kids the World Village, un lugar de sueño con juegos y alberca, y restaurante de buffet gratis para desayunar y cenar, en donde todos los empleados te tratan como si fueras el rey del mundo y hay un carrito de golf que reparte galletitas y limonada por las tardes y un lugar en donde puedes comer todo el helado que quieras, la palabra No no existió en el viaje, nada era demasiado, demasiado caro, lejos o posible todo fue SI David, lo que quieras, como quieras y hasta su Mamá estaba preocupada de que se fuera a malacostumbrar. Pero consentir a alguien de esa manera por tanta gente fue posible gracias a Make a Wish Foundation Mexico, por lo mismo les mandamos un fuerte abrazo, unas fotos, y sobre todo nuestro más profundo agradecimiento, porque esta memoria quedará grabada en nosotros por larga o corta que sea nuestra vida, y puedo decir sin temor a equivocarme que todo lo que ustedes hacen, regresa con creces en bendiciones y amor por haber hecho a David, a Marco y a todos nosotros sus acompañantes tan felices.
Nadie sabe cuanto tiempo de vida tiene David pero lo que han hecho es darle vida a su tiempo y esa clase de felicidad la lleva en recuerdos, regalos y fotos por mucho mucho tiempo.
Que Dios los bendiga!
Cuando la Fundación Make-A-Wish se acercó a Carlos de 18 años Y le preguntamos cual era su mayor deseo tuvo una sola visión: “Conocer a las Chivas”
En el Crowne Plaza sería el gran evento en el que Carlos conocería a su equipo favorito. Hubo una cena y Carlos pasó unos momentos de verdad memorables…
Llegó la noche del sábado y Carlos no podía creer lo que pasaba, teniendo a los jugadores enfrente, la emoción no pudo ser mayor para el. Cada uno de los jugadores se acercó a Carlos para saludarlo y entregarle una sorpresa más, su segundo deseo: Un play station 3, donado por Antonio Cacheux, Gerente General de compras de Martí.
Debido a que Carlos vive en Cuautla, fue invitado por el hotel Marriot Ciudad de México para hospedarse ahí para así poder hacer su sueño realidad….
Además de esto, Carlos fue invitado por el HARD ROCK CAFÉ MEXICO!!! No saben lo contento y relajado que estaba…la comida, la música pero sobre todo la atención que recibió lo hicieron sentir un chavo mas…Olvidandose por unos momentos de los difícil que es luchar y luchar por seguir adelante…GRACIAS HARD ROCK CAFÉ…
Laura es una hermosa joven, quien padece Púrpura trumbositupénica.
El deseo de Laura empezó cuando su familia la convenció de salir de casa para ir al cine con la Fundación Make-A-Wish México, obviamente esto no iba a suceder y su familia era nuestro dulce cómplice. Nuestros voluntarios del Colegio Peterson se encargaron de contactar al restaurante “IL CANTO” en la Ciudad de México para que comenzara un hermoso deseo.
Cuando Laura llegó había mucha gente dándole la bienvenida, la música de Shakira se escuchaba en todos lados. Era momento de cantar, Laura tomó el micrófono como toda una profesional y con el coro de IL CANTO y voluntarios del Colegio Peterson empezó un concierto muy especial.
Laura cantó y bailó disfrutando cada momento al máximo y recordando a su artista favorita. El ambiente, el cariño y todos los detalles preparados especialmente para ella hicieron que Laura pasara el mejor de los días.
Creyendo que esto había concluido y después de una convivencia muy emotiva donde ella y su familia disfrutaron todas las atenciones, había una última sorpresa para nuestra valiente protagonista, una computadora para que la disfrute y utilice.
La emoción de Laura y la alegría de su familia al verla tan contenta conmovió a todos los presentes, haciéndonos sentir el ¡Poder de Un Deseo!
Marthita es una niña de niña de 8 años de edad, originaria de Celaya Guanajuato, quien padece Leucemia Linfoblástica Aguda, L1. Cuando la Fundación Make-A-Wish de México se acercó a ella para preguntarle su mayor deseo, ella contestó sin vacilar: “¡Deseo conocer el mar!”.
Marthita llegó el miércoles 24 de marzo en un avión de Mexicana, fue su primera experiencia en el aire, ¡que divertido fue ver las cosas desde el cielo y volar como las aves!. Y apenas era el comienzo de su gran sueño...
Cuando aterrizó en Puerto Vallarta y salio a la sala de espera hubo abrazos y canciones para recibirla, todo esto organizado por 4 niñas del colegio Mexico Americano. Inmediatamente nos fuimos al Club Regina, quienes le otorgaron ella y a su linda familia toda la estancia.
La recepción no fue menor, había globos, flores y el personal del Club esperando a la princesa. Le hicieron hermosos regalos y conoció a muchos nuevos amigos. Foto por aquí, otra por allá y había mucha alegría por tenerla con ellos. Después de que se registró ella solita era momento de que conociera por primera vez el mar...
Nos encaminamos hacia la playa, caminado por los jardines del Club, la pequeña iba con globos en la mano acompañada de una gran comitiva: huéspedes y personal del hotel, nuestras voluntarias y por supuesto su familia.
-“Marthita, cierra tus ojos, cuenta hasta tres y piensa en tu hermoso deseo”-. Al abrirlos todos nos emocionamos junto con ella... ¡estaba frente al mar!, ¡su sueño hecho realidad!
Tocó la arena, jugó en el agua, vio el horizonte y abrazó muy fuerte a sus papás. Había lágrimas de alegría en el rostro de todos nosotros. Comentó -“que grande y bonito es, no me lo imaginaba”-. Le pedimos que hiciera otro deseo frente al mar, pero esta vez solo para ella, así lo hizo y soltó sus globos, que volaron al cielo junto con todas sus ilusiones.
Después era momento de conocer su habitación, ¡que linda y grande!, la habían decorado especialmente para ella con más globos y más regalos para la familia, todo esto con ayuda de nuestras voluntarias. Y por supuesto no podía faltar su pastel otorgado por Los Chatos.
Durante su estancia Woolworth la invitó a visitar la tienda, le organizaron una fiesta y le dieron muchos regalitos. Ella estaba muy contenta, sobre todo cuando le regalaron el pizarrón mágico que todos los años les pedía a los Reyes.
El restaurante Outback le otorgó a toda la familia una rica comida que todos disfrutaron mucho. ¡Como la consintieron!, el Propietario, el Sr. Cutberto Godinez le saludó personalmente.
También en su estancia nadó con los delfines en Dolphin Adventures en Nuevo Vallarta, quienes como siempre, nos apoyan en nuestros deseos y ofrecen a los niños una experiencia inigualable. Marthita muy atenta siguió todas sus indicaciones y se metió al agua para jugar con ellos, - “¡que lisita tienen la piel y mira, parece que se ríen!, ¡qué alto saltan!”.
“Ustedes le dan a los niños la voluntad de seguir adelante en la lucha contra su enfermedad; Uds. les dan algo que anhelan con todo su corazón. No creo que haya algo más fabuloso para un niño que sufre y lucha por su vida.”